
VIVIR EL EVANGELIO ES FRUTO DEL ESPÍRITU
Quien vive según el Evangelio es ya «hombre nuevo», ha recibido el Espíritu de Dios y sus frutos: amor, alegría, paz…
El Evangelio responde a las aspiraciones más profundas del hombre. No
hay ideal más alto. La muchedumbre queda asombrada al escuchar el
programa evangélico de Jesús (Mt. 7, 28). El Evangelio es buena noticia: su cumplimiento hace brotar la
bienaventuranza, la alegría, la felicidad. Lo que, por encima de todo,
busca el hombre.
HIJOS DE DIOS
La ley nueva de Jesucristo hace a los creyentes hijos de Dios, y, por
tanto, hermanos de todos los hombres. El cristiano podrá participar de
la vida divina más abundantemente y hacer a los otros partícipes de ese
don, gratuitamente recibido. Se han abierto las puertas del cielo para
todos los que, libremente, quieran ser fieles a Dios.
Con la ayuda de los demás podremos llegar a la cima de la santidad.
COMUNIÓN DE LOS SANTOS
Vivir en comunión
con Dios y con los hermanos. La comunión es su signo distintivo y la
realización del mayor de los mandamientos: «Os doy un mandamiento nuevo;
que os améis los unos a los otros… En esto conocerán que sois
discípulos míos» (Jn. 13, 35).
La lucha del cristiano será destruir los restos del mal que queden en
su interior y en el mundo: Morir con Cristo al egoísmo; y desarrollar
la semilla de bien que Dios ha puesto en su corazón por la gracia: Vivir
con Cristo para el amor.
«La fraternidad universal de todos los hombres se basa en que todos
somos hijos de Dios, sin distinción de raza, lengua o país» (Juan Pablo
II)
Elena: he encontrado un artículo breve que quizá te interese; lo escribe un profesor de economía; él es católico y muy comprometido en la Iglesia; es autor de varios libros; también ha colaborado en la edición de textos de escuela (con la editorial SM, principalmente). El artículo va sobre los niños y cómo relacionarse unos y otros, y cómo usar el dinero y las posibilidades (también los grupos juveniles), etc. En enlace es: https://enriquelluchfrechina.wordpress.com/2015/04/20/aprender-a-relacionarse-o-a-entretenerse/ (el profesor se llama Enrique Lluch).
ResponderEliminarSaludos "pascuales" :) fr.Nacho
Gracias fr. Nacho por dar el enlace al artículo. Es muy interesante pues deja constancia de un hecho social y su solución. Entre economía y psicología... y religión.
ResponderEliminarPor otro lado, aprovecho la ocasión para felicitarte fr. Nacho por la fantástica exposición "Para vos nací" de Benicasim. Las huellas de Santa Teresa de Jesús tan bien sintetizadas y claras y marcando su relación contemplativa con Dios de forma tan natural.
Saludos "pascuales" :) Elena.