Recordatorio (13-04-12)
Los centros educativos abrirán en breve el periodo de inscripción de
los alumnos para el próximo curso escolar. Recuerdo, una vez más, a los
padres católicos que son ellos quienes han de pedir expresamente la
inscripción de sus hijos a la asignatura de religión y moral católica.
Son ellos quienes han de hacerlo; es un derecho que les asiste. Pero
además es su responsabilidad como padres católicos. Ellos son los
primeros educadores de sus hijos, también de su formación cristiana y de
su educación en la fe y desde la fe. A ello se comprometieron ante la
Iglesia y ante sus hijos, cuando pidieron el bautismo para sus hijos.
Cierto que los padres no tienen fácil ejercer este derecho que les
asiste a la hora de inscribir a sus hijos a la clase de religión. La
misma legislación ha venido poniendo trabas a la clase de religión al no
equipararla al resto de las asignaturas fundamentales como está
acordado con la Santa Sede, para concretar el derecho constitucional de
los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas.
Además es clara la discriminación que sufren los alumnos que cursan esta
asignatura cuando no existe una verdadera alternativa a la clase de
religión para el resto de los alumnos; una discriminación que aumenta
cuando la clase de Religión se pone al comienzo o al final del horario
escolar. Según me indican los mismos padres y alumnos, en algún colegio
público se intenta disuadir a los padres que piden religión para sus
hijos y existen profesores que se mofan de ellos porque cursan esta
asignatura. Ante esta situación antidemocrática, sacerdotes, profesores
de religión y profesores cristianos, catequistas hemos de ayudar a los
padres católicos para que valoren la clase de religión y no se dejen
amedrentar por los intentos de que sus hijos no reciban formación
religiosa en la escuela o por la facilidad de tener una asignatura
menos.
Todos hemos de trabajar para que los padres católicos puedan ejercer
su responsabilidad de educar a sus hijos en la fe cristiana; y también
para que sus hijos reciban la formación religiosa en la escuela, sin
limitaciones y sin coacciones de distinto tipo. No olvidemos que la
formación religiosa se realiza por diversos cauces, entre los que
destacan la familia, la parroquia y la escuela; todos ellos tienen
objetivos y medios diferentes. Y todos son necesarios.
La formación religiosa en la escuela no es un privilegio ni un
añadido artificial a la formación humana, cultural y técnica. La
enseñanza religiosa es fundamental para la formación integral de los
alumnos, que no puede excluir la dimensión trascendente y religiosa
connatural a toda persona. Además ayuda a conocer y comprender la propia
cultura y es fuente de valores y referente que da sentido a la vida. Al
proyectar su luz sobre todas las áreas del pensamiento da unidad a todo
el desarrollo y maduración de la persona desde la libre adhesión a la
Palabra de Dios. Además promueve el diálogo con la cultura y la
convivencia fundada en el reconocimiento de los derechos y deberes de la
persona, en el respeto a las convicciones morales y religiosas del
prójimo y en el servicio a la causa de la justicia.
Padres: inscribid a vuestros hijos a la clase de Religión. Y
ayudadles a valorar esta enseñanza como imprescindible en su desarrollo
personal, intelectual y cultural.
Con mi afecto y bendición,
+ Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón
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RECORDATORIO DEL CENTRO: Aparte de la matrícula, se apunta uno a Religión en septiembre señalando la casilla de Religión que se os da en las Agendas con la firma autorizando. La última palabra la tiene la Agenda con la firma.
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RECORDATORIO DEL CENTRO: Aparte de la matrícula, se apunta uno a Religión en septiembre señalando la casilla de Religión que se os da en las Agendas con la firma autorizando. La última palabra la tiene la Agenda con la firma.
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