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viernes, 12 de febrero de 2016

Canción: "La Misa es una fiesta muy alegre"

La Misa es una fiesta con Jesús.
Este sábado 13 de febrero hay una peregrinación a Segorbe, organizada por la Parroquia.

jueves, 4 de junio de 2015

Fiesta del Corpus Christi

Corpus Christi

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Hemos de amar la Santa Misa

 
Lucha para conseguir que el Santo Sacrificio del Altar sea el centro y la raíz de tu vida interior, de modo que toda la jornada se convierta en un acto de culto –prolongación de la Misa que has oído y preparación para la siguiente–, que se va desbordando en jaculatorias, en visitas al Santísimo, en ofrecimiento de tu trabajo profesional y de tu vida familiar... (Forja, 69)

No comprendo cómo se puede vivir cristianamente sin sentir la necesidad de una amistad constante con Jesús en la Palabra y en el Pan, en la oración y en la Eucaristía. Y entiendo muy bien que, a lo largo de los siglos, las sucesivas generaciones de fieles hayan ido concretando esa piedad eucarística. Unas veces, con prácticas multitudinarias, profesando públicamente su fe; otras, con gestos silenciosos y callados, en la sacra paz del templo o en la intimidad del corazón.

Ante todo, hemos de amar la Santa Misa que debe ser el centro de nuestro día. Si vivimos bien la Misa, ¿cómo no continuar luego el resto de la jornada con el pensamiento en el Señor, con la comezón de no apartarnos de su presencia, para trabajar como El trabajaba y amar como El amaba? Aprendemos entonces a agradecer al Señor. (Es Cristo que pasa, nn. 153-154)
(Fuente: "Opus Dei") 

sábado, 25 de octubre de 2014

Fe cristiana : "La Eucaristía" (presencia y efectos)

Opus Dei - TEMA 21. La Eucaristía (3) 
La fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía ha llevado a la Iglesia a tributar culto de adoración al Santísimo Sacramento, tanto durante la liturgia de la Misa, como fuera de su celebración.

1. La presencia real eucarística 
En la celebración de la Eucaristía se hace presente la Persona de Cristo —el Verbo encarnado, que fue crucificado, murió y ha resucitado por la salvación del mundo—, con una modalidad de presencia mistérica, sobrenatural, única. (...)
 

5.7. Efectos de la Sagrada Comunión  
Lo que el alimento produce en el cuerpo para el bien de la vida física, lo produce en el alma la Eucaristía, de un modo infinitamente más sublime, en bien de la vida espiritual. Pero mientras el alimento se convierte en nuestra substancia corporal, al recibir la Sagrada Comunión, somos nosotros los que nos convertimos en Cristo: «No me convertirás tú en ti, como la comida en tu carne, sino que tú te cambiarás en Mí». Mediante la Eucaristía la nueva vida en Cristo , iniciada en el creyente con el bautismo (cfr. Rm 6,3-4; Gal 3,27-28), puede consolidarse y desarrollarse hasta alcanzar su plenitud (cfr. Ef 4,13), permitiendo al cristiano llevar a término el ideal enunciado por san Pablo: «Vivo, pero no yo, sino que es Cristo quien vive en mí» ( Gal 2,20). 

Por tanto, la Eucaristía nos configura con Cristo, nos hace partícipes del ser y de la misión del Hijo, nos identifica con sus intenciones y sentimientos, nos da la fuerza para amar como Cristo nos pide (cfr. Jn 13,34-35), para encender a todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo con el fuego del amor divino que Él vino a traer a la tierra (cfr. Lc 12,49). Todo esto debe manifestarse efectivamente en nuestra vida: «Si hemos sido renovados con la recepción del cuerpo del Señor, hemos de manifestarlo con obras. Que nuestras palabras sean verdaderas, claras, oportunas; que sepan consolar y ayudar, que sepan, sobre todo, llevar a otros la luz de Dios. Que nuestras acciones sean coherentes, eficaces, acertadas: que tengan ese bonus odor Christi (2 Co 2,15), el buen olor de Cristo, porque recuerden su modo de comportarse y de vivir»
 
Dios, por la Sagrada Comunión, acrecienta la gracia y las virtudes, perdona los pecados veniales y la pena temporal, preserva de los pecados mortales y concede perseverancia en el bien: en una palabra, estrecha los lazos de unión con Él (cfr. Catecismo , 1394-1395). Pero la Eucaristía no ha sido instituida para el perdón de los pecados mortales; esto es lo propio del sacramento de la Confesión (cfr. Catecismo , 1395). 

La Eucaristía es prenda o garantía de la gloria futura , es decir, de la resurrección y de la vida eterna y feliz junto a Dios, Uno y Trino, a los Ángeles y a todos los santos: «Cristo, que pasó de este mundo al Padre, nos da en la Eucaristía la prenda de la gloria que tendremos junto a Él: la participación en el Santo Sacrificio nos identifica con su Corazón, sostiene nuestras fuerzas a lo largo del peregrinar de esta vida, nos hace desear la Vida eterna y nos une ya desde ahora a la Iglesia del cielo, a la Santísima Virgen María y a todos los santos» ( Catecismo , 1419).

(Fuente: "Opus Dei / Tema 21. Resúmenes de fe cristiana")

domingo, 22 de junio de 2014

Solemnidad del Corpus Christi

 
Bendito seas Señor por este pan y este vino.  

 
Y será para nosotros alimento en el camino.


¿Cómo está Jesucristo presente en la Eucaristía? Jesucristo está presente en la Eucaristía de modo único e incomparable. Está presente, en efecto, de modo verdadero, real y sustancial: con su Cuerpo y con su Sangre, con su Alma y su Divinidad. Cristo, todo entero, Dios y Hombre, está presente en ella de manera sacramental, es decir, bajo las especies eucarísticas del pan y del vino. (Catecismo de la Iglesia Católica números 1373, 1375, 1413)

(Fuente: "Dibujos para Catequesis")
 

sábado, 8 de marzo de 2014

La Sagrada Eucaristía, fuente de alegría

Cristo instituyó este sacramento de la Sagrada Eucaristía [...]; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.
Cada vez que nos reunimos en la Eucaristía somos fortalecidos en la santidad y renovados en la alegría, pues la alegría y la santidad son el resultado inevitable de estar más cerca de Dios. Cuando nos alimentamos con el pan vivo que ha bajado del cielo, nos asemejamos más a nuestro Salvador resucitado, que es la fuente de nuestra alegría, una alegría que es para todo el pueblo (Lc 2, 10). Que la alegría y la santidad abunden siempre en vuestras vidas y florezcan en vuestros hogares. Y que la Eucaristía sea [...] el centro de vuestra vida, la fuente de vuestra alegría y de vuestra santidad (JUAN PABLO II).

(Fuente: "Pascua, tiempo de alegría") 







martes, 17 de julio de 2012

ANÉCDOTAS DE SANTOS

San Pedro 

Santa Teresa de Jesús - ¿Cómo te podré agradecer? 

Santa Teresa se sentía inundada de la bondad de Dios.
Entonces le pregunta a Nuestro Señor:
- Señor mío, ¿cómo te podré agradecer?
Nuestro Señor le contestó:
- Asistiendo a Misa.

“Si supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, 
qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella.” (Santo Cura de Ars)

(Fuente: Recursos católicos)
Más anécdotas en el siguiente enlace: ANÉCDOTAS
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domingo, 1 de julio de 2012

DE FIESTA CON JESÚS


 
 
Jesús nos sigue convidando a su banquete, a la eucaristía. Porque la eucaristía es fiesta, fiesta de familia, fiesta de la Iglesia que se reúne, fiesta de la alegría, fiesta del perdón, fiesta de…

Hoy, de pronto, sentí la imperiosa necesidad de ir a una capilla y estar con Jesús. Pensé en una, ubicada a la vuelta de donde trabajo.

El sentimiento era como una invitación: “ven a verme”. Pero no le hice caso. Seguí concentrado en lo que hacía.

Me ha ocurrido con anterioridad. Es más sencillo quedarme tranquilo donde estoy. Pero algo en mi interior me decía: “Debes ir. Jesús te llama”.

Ya lo conozco. Y me sonrío de pensarlo. Él es así. Cuando te llama, nunca cesará de hacerlo, a menos que vayas a verlo. Ansía llenarte de “gracias”.

Tantas “gracias ” disponibles y tan pocos acuden para recibirlas.

Al final, dejé lo que hacía y me dirigí a la capilla. Es un oratorio pequeño, acogedor, con un Sagrario espectacular. Tan pronto entré descubrí el motivo de tanta insistencia.

Allí estaba Él, en toda su Majestad, presente, a la vista, esperando a sus amigos.

“Llegué”, le dije, mientras me arrodillaba.

Y me lo imaginé sonriendo de alegría. Diciéndo ilusionado:
“Viniste Claudio”.

Me dio un regalo incomparable: Estar con Él, sentir su presencia amorosa. Tan cerca que casi podía tocarlo.

Yo lo miraba, en silencio, y Él me miraba, sonriendo.

En ese momento, tomé una resolución: “Dejarme llevar por lo que me dicte el corazón”.

Después de todo, Dios le habla al corazón del hombre. Nosotros lo callamos.

Luego de un rato en silencio, meditando… me marché.

Tomé una foto, para compartir contigo este momento.

Y recordé con emoción aquella alegre canción que dice:

“Estamos de fiesta con Jesús,
al Cielo queremos ir”.





(Fuente: Catholic.net, Claudio De Castro)

jueves, 10 de mayo de 2012

lunes, 26 de diciembre de 2011

miércoles, 10 de agosto de 2011

¿QUÉ ES LA EUCARISTÍA?

La Eucaristía es Jesucristo vivo, su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, que se hace presente cuando el sacerdote consagra el pan y vino en la Santa Misa. Estos elementos se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Recibir la Eucaristía (Comunión) es recibir a Jesucristo.


 LA EUCARISTIA 
Es misterio
Es sacramento
Es sacrificio
Como misterio, se cree
Como sacramento, se recibe
Como sacrificio, se ofrece.
Se propone al entendimiento como misterio.
Se da al alma como alimento
Se ofrece a Dios como homenaje
Como misterio, anonada.
Como sacramento, alimenta
Como sacrificio, redime.
Como misterio, es admirable.
Como sacramento, es deleitable.
Como sacrificio, es inefable.
Como misterio, es impenetrable.
Como sacramento, es presencia real.
Como sacrificio, alimenta.
Como misterio, es impenetrable.
Como sacramento, es sabrosísimo.
Como sacrificio, es valiosísimo.
Como misterio, debo meditarlo.
Como sacramento, debo gustarlo.
Como sacrificio, debo apreciarlo sobre todo.
Es misterio de fe.  Debo creerlo.
Es sacramento de amor. Debo amarlo.
Es sacrificio de Dios.  Debo confiar en él.
Como misterio se esconde.. en el Sagrario.
Como sacramento, alimenta.. es convite, es comunión.
Como sacrificio, se inmola... es víctima.. es la Santa Misa.

¡Oh Misterio Adorable! El Sagrario será mi refugio.
¡Oh Sacramento Dulcísimo!  Comulgar será mi mayor deseo.
¡Oh Sacrificio Estupendo!  La misa será mi prioridad de vida.


(Fuente: "corazones.org")

LA EUCARISTÍA, EL PAN DE LOS PEREGRINOS

La Eucaristía es el pan de los pe­re­grinos que tienen siempre el co­razón y los ojos orien­tados hacia el ho­ri­zonte, es­pe­rando la lle­gada del día de­fi­ni­tivo, el día de la ve­nida de Jesús.

Una vez, acom­pa­ñando a la Madre Teresa de Calcuta, fui tes­tigo de una en­can­ta­dora es­cena en la que se hizo evi­dente la in­te­rio­ridad de aquella ex­tra­or­di­naria cre­yente com­ple­ta­mente mo­de­lada por la Eucaristía.
La Madre se di­rigía a una pa­rro­quia de Roma y yo la acom­pa­ñaba con otras dos her­manas. Estábamos de pie en la pa­rada de au­tobús. Mientras es­pe­rá­bamos, de re­pente se paró junto a no­so­tros un coche. El con­ductor evi­den­te­mente había re­co­no­cido a la Madre y que­riendo tener un gesto cortés, le dijo: “Madre, ¿qué espera?”. Sin du­darlo un ins­tante, la Madre le res­pondió: “¡Espero el Paraíso, hijo mío!”. Todos son­reímos pero, real­mente, la Madre Teresa nos había re­cor­dado una verdad cris­tiana fundamental. […]

San Francisco de Asís, cuando en la le­janía avis­taba un cam­pa­nario, se ponía de ro­di­llas y ado­raba a Jesús pre­sente en la santa Eucaristía. Narra Tomás de Celano (fraile ita­liano de la orden de los fran­cis­canos, autor de tres ha­gio­gra­fías sobre San Francisco de Asís): “Un día, los her­manos le pi­dieron con in­sis­tencia que les en­se­ñara a orar porque, com­por­tán­dose con sen­ci­llez de es­pí­ritu, to­davía no co­no­cían el oficio di­vino. Y él les res­pondió: Cuando oréis, decid: ¡Padre Nuestro!; y: Te ado­ramos, oh Cristo, en todas las igle­sias que hay en el mundo y te ben­de­cimos, porque por tu santa Cruz re­di­miste el mundo.

Fuente: Comastri, Angelo: Dios es amor.

martes, 22 de marzo de 2011

VEN A LA CASA DE JESÚS!! VEN Y SÉ FELIZ!!

Todos nosotros que somos familia de Dios, somos llamados Iglesia (pueblo de Dios) y como tales qué mejor idea que ir a la Iglesia (casa de Jesús) para alabarle, orar, escuchar su Palabra, ser felices todos juntos unidos en Jesús, teniendo a Jesús Amigo que nos quiere mucho.

Y reuniéndonos en la Iglesia para vivir con gran fe la Cuaresma y poder caminar mejor junto a Jesús.

Jesús, nuestro mejor amigo, nos invita a su casa para conocerle más en estos días tan especiales y siempre. Jesús nos espera con cariño.