domingo, 10 de junio de 2012

DE LAS TINIEBLAS A LA LUZ

 

MI ENCUENTRO CON JESÚS 

Hace muchos años que conozco a JESÚS y desde entonces es mi Amigo inseparable. He vivido experiencias hermosas en la vida pero ninguna se compara a ese encuentro personal que tuve con Jesús, un encuentro de fe pura que me cambió la vida.

Había en mi corazón un vacío inmenso lo cual nada ni nadie podía llenar. Comencé,  junto a mi esposo y nuestros hijos, a asistir con más frecuencia a la Iglesia que solíamos visitar. En mi corazón sentía que ese vacío tenía que ver con lo espiritual pero, todo lo que intenté fue en vano; cada día se hacía mayor y ahora entiendo por qué. Solo Cristo sacia, solo Cristo llena, solo Cristo satisface el espíritu del ser humano.

Una mañana en mi hogar, la más hermosa de todas, compartía con mi esposo este sentimiento; le decía entre otras cosas, que anhelaba ver aunque fuera una pequeña luz que alumbrara mi camino. Mi esposo fue el instrumento, me hizo ver que mi problema sólo Dios lo podía resolver. Me dijo lo siguiente: "Esa luz de la que tú hablas sólo te la puede dar ése que está ahí"; me señaló una imagen de JESÚS que había en nuestra habitación; y siguió diciendo: "Dios es el único que te puede ayudar". Al recibir esas palabras me sentí desamparada, pero, entonces, algo sucedió ... Inmediatamente se hizo la luz en mi vida; la ceguera espiritual que había en mí, como la hay en todo aquel que vive sin Cristo en su corazón, se desvaneció. Es la fe en JESÚS lo único que puede alumbrar nuestro ser interior. "Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en Mí no permanezca en tinieblas."JN12:46. Yo pensaba que creía, pero no es creer con el intelecto, es creer de corazón.

Cambié, mi mirada, mi mente y mi corazón se elevaron al cielo, al verdadero Dios, buscando el rostro del Señor. Lloré hasta cansarme y recibí Su perdón y Su amor. Mi corazón estaba tan dispuesto y mi espíritu tan sensible al toque divino que en el momento, en un instante, sin saber lo que me estaba aconteciendo, salí de las tinieblas a la luz admirable; mi corazón se alumbró. 

Desde entonces, no puedo callar, es imposible no compartir con otros lo que sabemos ciertamente, que es eso lo que todos necesitan.  

Exhorto a aquellos que aun no han dado ese paso de fe a que no lo sigan posponiendo. Esta es la decisiðn más importante de tu vida.



(Fuente: TESTIMONIOS DE FE maran.ata.net)

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