Don
Luís vive en Pamplona, y su casa es un lugar en el que se palpa
el gran cariño que le tienen las personas que lo atienden.
Es fácil entrar en su habitación y encontrarlo contestando
él mismo algunos correos electrónicos en su ordenador
adaptado o actualizando su página web: www.fluvium.org (enlace)
En
1991, don Luis de Moya, siendo ya sacerdote del Opus Dei sufrió
un accidente de tráfico en el que salvó la vida milagrosamente.
En el choque sufrió la fractura de la segunda cervical, que
le dañó la médula espinal y le hizo perder toda
la movilidad y sensibilidad de su cuerpo, de cuello para abajo. Entonces
don Luís, una vez que supo que salvaba la vida, tuvo que aprender
a vivir sin cuerpo, o con un cuerpo maltrecho, dependiente de los
demás para muchas cosas. Casi todas.
También
tiene palabras de aliento para los familiares de ese posible accidentado
y para los que lo cuiden, a los que "animaría a que valoren
1o que tienen en casa. Realmente es un tesoro. Los ayudará
a trabajar por los demás, a valorar la vida. Dan amor y reciben
amor. Se harán más humanos, más comprensivos.
Les diría que sientan la responsabilidad de amar con hechos
a quien tanto lo necesita y parece haber sido puesto con ellos para
facilitarles amar. Y que tengan la certeza de que en eso, más
que en ninguna otra cosa, estará la grandeza de cada uno de
ellos." Algo que, con su ejemplo, entrega y tenacidad, nos enseña
cada día don Luis.
(Fuente: "muertedigna")
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