"En una ocasión, un pequeño
comerciante soñó que al cabo de pocos días llegaría a la aldea un peregrino que
le daría un diamante que le haría rico para siempre.
En
efecto, al cabo de poco tiempo se oyó hablar en el pueblo de la llegada de un
peregrino, que se había instalado en una cueva a las afueras. El comerciante
corrió a buscarlo y, sólo con verlo, le comenzó a gritar que le diera la piedra
que tenía. El peregrino rebuscó entre su bolsa y extrajo una piedra. «Probablemente
te refieras a esta», dijo, mientras se la entregaba al aldeano. «La encontré en
el sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con
ella».
El
hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante, el diamante
más grande que jamás había visto, casi tan grande como la mano de un hombre! Lo
agarró ávidamente entre sus manos y se marchó corriendo, pero aquella noche fue
incapaz de dormir, dando tumbos en la cama hasta la madrugada. Fue a despertar,
por fin, al peregrino y le dijo: «Dame la riqueza que te permite desprenderte
con tanta facilidad de este diamante»"
(A. DE MELLO, El canto del pájaro,
Sal Terrae, Santander, pp. 182-183).
(Fuente: blog profesorado religión católica)
Preguntas:
¿De qué dos riquezas trata la historia?
¿Qué opinas del comerciante y del peregrino?
Preguntas:
¿De qué dos riquezas trata la historia?
¿Qué opinas del comerciante y del peregrino?
Trata de dos riquezas:una material que es el diamante y otra espiritual que es el pensar o actitud del peregrino. El comerciante parece muy avaricioso y el peregrino una buena persona que ha dado un diamante, sin recibir nada a cambio como Jesús que da amor incondicional a todos.
ResponderEliminarMe parece una historia muy increíble porque no puede ser verdad eso. Y si fuera verdad, me quedaría... ¡¡alucinada!!
ResponderEliminarYo pienso que el comerciante tenía tormentas de avaricia y que el peregrino tenía el corazón de oro macizo ,pero el comerciante no se da cuenta de que no hay que ser avaricioso .Estoy de acuerdon con Lorena :-) .
EliminarQue dios le bendiga al peregrino!!!
Esta historia me parece para pensar en no ser avaricioso porque lo importante es compartir.
ResponderEliminarLa historia me ha parecido estupenda. Lo importante es compartir y ayudar.
EliminarDe las dos riquezas, la más importante es la espiritual para mí porque es la que da más felicidad.
ResponderEliminarEl comerciante me parece muy tacaño y el peregrino de buen corazón y muy amable.
La historia me parece un poco extraña pero con mucha moraleja.
ResponderEliminarPienso que el peregrino tenía que haber dado el diamante a los pobres o a un orfanato, y no a alguien rico que le sobra el dinero. Y por eso, el comerciante me parece un avaricioso.
ResponderEliminarLa historia ha sido muy bonita, pero a mí me parece que lo que has dicho YANNA es muy cierto, no debería habérselo dado al comerciante. Debería dárselo a la gente más pobre.=)
EliminarYo estoy de acuerdo contigo Yanna. Me parece que el comerciante es una mala persona y un avaricioso, sin embargo el peregrino es una muy buena persona como el comerciante. Me ha parecido una historia muy bonita.
EliminarMe ha gustado la historia porque me hace pensar en lo que está bien y en lo que está mal.
ResponderEliminarla historia me ha parecido muy bonita por parte del peregrino
Eliminarpero mala por parte del comerciante.Si yo fuera el comerciante, le habría devuelto al peregrino el diamante por su generosidad.
Me ha parecido una historia que es una farsa (inventada) pero te hace pensar en no ser avaricioso.
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